Drenaje Linfático

    Drenaje linfático2017-06-26T11:38:40+00:00

    Project Description

    Es una técnica de masaje que favorece el funcionamiento del sistema linfático, crucial para una actividad eficaz del sistema inmunológico. Consiste en una serie protocolizada de maniobras manuales muy suaves, con el fin de drenar o desplazar la linfa que por causas internas o externas se encuentra estancada, a territorios linfáticos sanos para su evacuación normal hacia el torrente venoso.   

    Aplicar el movimiento adecuado para cada necesidad requiere un preciso conocimiento de la técnica, una manualidad preparada, un estudio sobre las distintas áreas linfáticas y los diferentes recorridos de la linfa y las zonas ganglionares de desagüe. Hay que tener en cuenta quién tenemos delante, edad, complexión física, afección que presenta, zonas a evacuar, estado en que se encuentra el tejido, etc.

    Con una aplicación correcta de D.L.M. podemos conseguir innumerables efectos fisiológicos positivos sobre el organismo:  

    • Efecto Antiedemizante: activa la circulación linfática, moviliza los líquidos, reblandece tejidos duros.

    • Efecto Tranquilizante: estimulación del sistema parasimpático, relajación muscular.

    • Efecto Analgésico: el estímulo suave, continuo y repetido provoca ciertos efectos analgésicos en la zona provocando una acción relajante y sedante.

    • Efecto inmunitario y defensivo: con la disminución del edema evitamos el acumulo de residuos en las zonas afectadas, facilitando la respuesta inmunológica.

    En el marco de la salud, el D.L.M. nos permite prevenir y mejorar las secuelas de los tratamientos de cirugía, radioterapia y quimioterapia; los linfedemas, de difícil resolución si no se conoce esta técnica y que aparecen por destrucción de los circuitos linfáticos correspondientes. También es competencia del D.L.M: la acción paliativa de los síntomas asociados a los problemas circulatorios, convirtiéndose en algunos casos, en la única técnica de aplicación. Una sesión de Drenaje Linfático Manual dependiendo de la zona a tratar, debe durar entre 45 y 60 minutos, ya que un tiempo menor a este no conseguiría evacuar nada o muy poco del líquido estancado en el espacio intersticial. Se realizan con la piel limpia, a lo sumo con polvos de talco para poder mover los tejidos sin ninguna crema ni aceite que haga deslizar la mano del terapeuta y nunca debe producir dolor. Todas estas cualidades convierten al D.L.M. en una técnica especial, bien diferenciada de otros sistemas de masaje.